Desde hace tiempo llevo diciendo que ahorita (palabra muy típica mejicana…) iba a escribir un post hablando sobre algún tema…
Y como bien significa la palabra, ahorita lo estoy escribiendo…con tiempo.
En tu honor Vickyland
De verdad que cualquier viaje que he hecho merece un post y una mención especial…Porque todos los lugares a los que he viajado son muy especiales, lugares en los que me compraría una casa para ir de vez en cuando…Siempre que voy a un país nuevo y que me gusta digo lo mismo – Si fuera rica, me compraría una casa aquí – claro que eso nunca ocurrirá.
. ¿o si?.
Bueno sigo con lo mío, y es hablar de Mexico. Qué decir, que me ha gustado tanto como Australia. Y que ahora tengo un dilema. ¿Mexico o Australia?. Y sólo puedo decir, que ambos son lugares de ensueño, que quiero volver a ambos, que la gente es amable…Son gente extraordinaria. Y el entorno natural está cuidado a pesar de que hay “malditos resorts” para los Yankis y los que nos somos Yankis. Pero la próxima vez, duermo en una palapa, y me ducho con agua de mar.
Siempre he creído que los países los hacen sus gentes, la belleza de los mismos dependen integramente de la educación, forma de vida y sobre todo el amor que tengan a su país. Y en México le quieren.
Puedo contaros mi viaje día por día (como esta vez ha sido cortito y son sólo siete días de no parar).
- Domingo 9 de Marzo llegada al aeropuerto de Cancún…Por cierto decir, que fue el cumpleaños más largo de toda mi vida.
Llegada al resort - Grand Palladium - (pedazo hotel)…para ir a las habitaciones nos llevan en trenecito y además coctel de bienvenida. Nosotros con nuestra mochila y los “pirulis” como los llama Marcos – con respeto siempre – todos con sus maletas coloridas. Creo que en ese caso, los raros eramos nosotros. Flipamos con el hotel. Habitación super grande con bañera hidromasaje, ducha como mi minipiso de grande y todo con una decoración – para mi gusto algo hortera – pero que seguro que para muchos era el superlujo.
Entre el ckeck in y todo, a las 8 estabamos tumbados en al cama. Yo con el cuerpo revuelto por las turbulencias del vuelo. Y Marcos se fue a tomar un bocaito antes de meterse en la cama.
- Día 10 de Marzo 05:30 am. Si, si 05:30 de la mañana mejicana. Madré mía! para verme a mi despierta a esas horas…Pues ahí estabamos los dos con caras de buho, pensando que haríamos tan temprano. Super desayuno buffet, frutas tropicales, (piña, melon naranja, melon verde, sandía…), zumos, huevos, tortillas recien hechas, todo tipo de quesos inlcluidos los típicos mejicanos…Todo muy rico. Primer contacto.
Investigar que podemos hacer esos días allí sin estar 24 horas comiendo y bebiendo como los canadienses, americanos y españoles que van a pasar sus románticas o merecidos descansos.
Vemos excursiones, no nos mola la opción. Preguntamos por tomar un coche de alquiler, mejor opción. Es gracioso, no hay tarifas oficiales, allí ahora te digo 50 pesos/día, a las 2 horas te digo 45 pesos/día. Aquí se regatea también.¡Horror!. Pero el regateo con ellos es fácil, nunca agresivo y bastante cachondo. Si es que son majos hasta para eso.
Decidimos pasar el día en plan “vago” y disfrutando de tomar unos nachos con guacamole, queso y unas cocas bien frías… Tomamos el sol, demasiado, nos bañamos en el mar turquesa, nos montamos en motos acuáticas y nos reímos de no haber pagado un duro por estar allí. Qué fuerte!, todo era gratis!…Menos la moto que nos costo un “caprichito” y por reirnos paso lo que paso…:).
El día pasa, y las horas parecen volar. El hotel es una pasada, descubrimos que hay cocodrilos en el estanque, y muchas iguanas (según los mayas son vigilantes de sus casas y templos mayas..las famosas pirámides). Pues había por todos lados iguanas tomando el sol.
Por la noche vamos a Puerto del Carmen, nos subimos en una van, que llaman ellos. Especie de furgoneta, que permite a los mejicanos trabajadores moverse desde los resorts a sus casas. Y viceversa.
Nos subimos con muchos de ellos, porque aunque no haya asiendo, ellos paran. Al lado va una bebé con su madre(para comersela de lo rica que es)…LLegada a Puerto del Carmen y sorpresa al final del asiento, sale una niña pequeña con cara de sueño. Marcos y yo flipamos, durante una hora, la pobre había estado ahí sin decir nada y aplastada. Ay qué ver!.
Puerto del Carmen, merece la pena para dar una vueltita y ver el ambiente. Luego destacar la iglesita que hay nada más entrar a la calle principal. Y las tienditas de artesanía que están escondidas en pequeñas plazitas.
Al irnos Marcos empieza a sufrir los primeros dolores de unas quemaduras, que le tendrán en cama un día entero.
Día 11 de Marzo 2008- Médico en la habitación y enfermera privada (es decir la que escribe). Marcos con unas quemaduras de casi primer grado. Inyección cortisona y pomaditas. Si es que mucho sol, para un finlandés no es bueno…
Me encuentro con dos mapaches por la noche. Graciosisimos, están tan tranquilos, por allí corroteando. Me asusto, ya que no sé que son capaces de hacer. Pero son bastante juguetones.
Vuelvo a la habitación y nos tomamos nuestra cenita mejicana casi auténtica, quesadillas, nachos y una hamburguesa tex-mex para Marcos.
Día 12 de Marzo 2008 - Cogemos el coche. Primer contacto con el mundo de la carretera “sin ley”.
Paramos en nuestro primer lugar de visita, unas cuevas que están escondidas entre la jungla mejicana. Son unas cuevas subterráneas, que se encuentran entre Akumal y Xelha. No recuerdo el nombre, pero, son impresionantes. Son más de 3 km de recorrido, que finaliza con un impresionante cenote de agua turquesa. Recomendado.
Después de la visita, cogemos el coche y ponemos rumbo a Xel- Ha, un lugar natural, que lo han transformado (para mi gusto creo que antes sería más bonito antes… pero han coservado bastante el entorno natural) por lo que merece una visita y disfrutar de un día entero allí, buceando y viendo los peces de colores. La bajada por los manglares buceando es una pasada. Y como “caprichito” pagamos por nadar con delfines. Prometo la foto. Me encantó.
Y mañana sigo con la otra parte de este largo post…para no cansar.